Preelaboración de moluscos cefalópodos

Qué son los moluscos cefalópodos

Los moluscos cefalópodos son animales marinos de cuerpo blando cuyo pie se encuentra unido a la cabeza y se transforma en tentáculos. Carecen de concha externa y poseen una estructura interna variable según la especie.

En cocina profesional, su correcta preelaboración es fundamental para evitar sabores desagradables y garantizar una textura óptima tras la cocción.

Este contenido forma parte de la preelaboración de mariscos.

Principales cefalópodos utilizados en cocina

  • Pulpo
  • Calamar
  • Sepia o jibia
  • Choco
  • Chipirones y puntillas

Principios generales de limpieza

  • Eliminar vísceras y restos internos
  • Retirar piel cuando sea necesario
  • Extraer estructuras internas calcáreas o cartilaginosas
  • Lavar bajo agua fría abundante

Limpieza según el tipo de cefalópodo

Pulpo

Se limpia retirando las vísceras del interior de la cabeza y eliminando el pico situado en la base de los tentáculos. Se lava cuidadosamente tentáculo a tentáculo.

Calamar

Se separa la cabeza del cuerpo, se extrae la pluma interna, se retiran las vísceras y la piel exterior. Se conservan los tentáculos y la bolsa de tinta si se desea utilizar.

Sepia o choco

Proceso similar al calamar, retirando además el hueso de sepia situado en el interior del cuerpo. La piel es más resistente y debe eliminarse con cuidado.

Chipirones y puntillas

Por su pequeño tamaño, se limpian retirando vísceras y pluma, pudiendo consumirse enteros una vez limpios.

Tratamiento para mejorar la textura

Algunos cefalópodos, especialmente el pulpo, requieren técnicas específicas para evitar una textura dura tras la cocción.

  • Congelación previa
  • Golpeado del producto
  • Cocciones controladas

Conservación antes del cocinado

  • Mantener refrigerados entre 0 °C y 4 °C
  • Consumir lo antes posible
  • No almacenar en agua

Errores comunes en la preelaboración

  • No retirar completamente las vísceras
  • Romper la bolsa de tinta involuntariamente
  • Sobre manipular el producto
  • No tratar adecuadamente la textura

Conclusión

La correcta preelaboración de los moluscos cefalópodos es clave para obtener platos sabrosos, seguros y con la textura adecuada.

Este conocimiento completa el bloque técnico de mariscos en cocina profesional.